Jabón de CastillaEl jabón de Castilla es, tal vez, el jabón más sencillo que puedes hacer. Con sólo tres insumos, conseguirás un jabón suave que puedes utilizar en tu cuerpo y rostro. Entre los ácidos grasos del aceite de oliva destaca el oléico con casi un 75% del total. El jabón resultante, tiene un alto poder acondicionador y un bajo nivel de espuma.

Su nombre viene dado por la zona española en la que se comenzó a fabricar durante la Edad Moderna (s. XV a XVIII), la Corona de Castilla, en la que abundaba (y sigue abundando) la producción de la oliva.

 

 

 

 

Para una barra de 1Kg necesitarás:

685 gr. de Aceite de oliva
88 gr. de sosa (NaOH)
227 gr. de agua destilada

¿CÓMO SE HACE?

Antes de comenzar, ponte guantes, mascarilla y gafas. Es muy importante que sigas estas medidas de seguridad. La sosa, es irritante y puede producir heridas graves en la piel, ojos y vias respiratorias.

Despues sigue estos pasos

1. Pesa todos los ingredientes de forma precisa. Las cantidades deben ser exactamente las que se indican en la fórmula.
2. Vierte la sosa sobre el agua (nunca al revés) y deja que se enfríe hasta los 40 o 50 ºC
3. Aunque no es imprescindible, lo ideal es que la sosa y el aceite esté a la misma temperatura. Calienta el aceite al baño maría hasta los 40 ºC. Si supera los 50ºC comenzará a perder sus propiedades beneficiosas para la piel
4. Vierte lentamente la disolución de sosa sobre el aceite y bate hasta conseguir la traza. Sabrás que has llegado a la traza, cuando la consistencia de la mezcla sea como la de una mayonesa fina.
5. Vierte la traza en un molde y tápala con una toalla para que no pierda el calor.
6. Deja que endurezca durante 24h.
7. Desmolda y corta

Después debes dejar las pastillas en un lugar seco y protegido de la luz solar, durante 4 a 6 semanas. Cuando haya pasado este tiempo, comprueba el pH con tiras medidoras, y si el valor está entre 7 y 8, ya lo puedes utilizar.

Disfruta de tu baño!